Me formé en automoción, en mecánica y electricidad del automóvil y más tarde en transporte por carretera y en peritaje judicial.
Me he ganado la vida en la maquinaria industrial desde 1989, primero en la venta y postventa de baterías industriales —de tracción y estacionarias— y sistemas de carga, y desde 1995 con empresa propia, importando y distribuyendo en España baterías fabricadas en Alemania. Llegué a diseñar y fabricar mis propios cargadores, de transformador y de alta frecuencia.
En los últimos años he trabajado como responsable de postventa en el sector de las carretillas elevadoras, como asesor de servicio en una empresa de rectificado y reacondicionamiento de motores de automoción y después como conductor de tráiler, sumando a la tarea de transporte la responsabilidad de las operaciones de control y gestión del mantenimiento de flota.
He conducido camiones con CAP y ADR, y llevo en el bolsillo mi tarjeta de tacógrafo digital (conductor) y mi carné de conducir con autorización para las catorce clases de permiso, desde el AM, pasando por el C+E, hasta el D+E: no hay vehículo de los que perite que no esté habilitado legalmente para poder conducirlo por la vía pública. Además, he defendido a trabajadores como delegado sindical y representante legal de los trabajadores en mi centro de trabajo, donde fui delegado de personal y de prevención de riesgos laborales.
Los motores térmicos, los motores eléctricos y sus sistemas de carga, el tacógrafo, los camiones y las carretillas elevadoras no los conozco solo de un curso: todos han formado y siguen formando parte de mi oficio, y hoy forman parte también de mi titulación y mi especialización pericial.